domingo, 28 de julio de 2013

NORDIC WALKING SERIES: ANDRÉS HIDALGO LA PURA ESENCIA Y PASIÓN POR LA COMPETICIÓN Y EL NORDIC WALKING


Crónica de Andrés Hidalgo

El Burgo de Osma es uno de esos lugares en los que desde el primer momento te sientes como si estuvieses en tu casa. No sé si es por lo que transmiten sus piedras, por su gente, por…………… A mí me sucedió esto desde la primera vez que fui a correr en el 2006. A partir de entonces he vuelto cuatro veces más y sé que no será la última.
XIV MEDIA MARATHON EL DE BURGO DE OSMA

Tras dos horas de carretera y dejar las maletas en el hotel fui a por el dorsal para evitar el “cacao” de la tarde. Recogida de dorsal y bolsa del corredor y charla con Jesús Valentín, uno de los organizadores, sobre el punto de salida de los walker’s, el recorrido y vacilada sobre los lotes. Después una cervecita, comida y descanso.

Tras el calentamiento me dispongo a esperar a mi compañero par ir juntos al punto de partida. El muchacho que se retrasa, normal en él, y yo que comienzo a ponerme nervioso por la tardanza y porque las condiciones meteorológicas no son las ideales para mí. Estábamos muy, muy por debajo de los 30º y tener que afrontar dos veces la recta con viento de cara. Como siempre Shiwa aparece a ultimísima hora y contándome una milonga a la que ni le presto atención, por ser similar, parecida, análoga,…… a la de otras ocasiones.

Llegamos al punto de salida sólo con 10 minutos de antelación por lo que nos dio tiempo sólo a repasar un poco la estrategia (relevos cada medio Km.) y poco más. Cuatro minutos antes como concentración puse mi canción de motivación: “Córdoba de mis amores” de Álvaro Vizcaíno. 7:30 hora de salida, choque de bastones y salida a todo trapo. Arranco cual “HOOLIGAN ENQABRONAO” (tengo DE corregirlo). Al medio Km. me da el relevo mi compañero y me siento frenado. Vuelvo a tomar el relevo y tengo la sensación de ir demasiado acelerado. Nuevo relevo e idéntica sensación de freno y, no se debe al viento en contra. Tomo el relevo al ritmo de la música seleccionada y parece que me relajo un poco pero mi compañero me comunica que tiene molestias en el cuadriceps de la pierna derecha. Aunque me dice que tire como no nos jugamos nada, la opción era bajar un poco el ritmo para poder terminar los dos juntos.

Al igual que el año pasado llegamos a la calle mayor antes que el primer corredor pero este año había un poco de “SHOSHO” al coincidir nuestro paso con la salida de un banquete de bodas por lo que tuvimos que esquivar a más de uno/a, algo pasado de ….. Nos sorprendió que en la plaza mayor no nos pillasen, motivo que nos dio ánimos aunque seguimos con el mismo ritmo y aprovechar el leve viento a favor. Al tiempo que nos adelantaba el primer grupo coincidió con el retorno del primer retirado por alguna lesión. A partir de ese momento nos fueron adelantando aunque nosotros a lo nuestro, lado derecho de la calzada y a gozar. 

Pasado el puente LA GÜERA y con el viento de cara miré hacia atrás y con un solo gesto y el asentimiento de mi compañero a darlo todo en los tres kilómetros y poco que nos restaban para meta. Hasta entonces no había mirado ni una sola vez el reloj, sin embargo sabía que bajaríamos la marca del pasado año. Ahora los corredores eran más numerosos pero respetaban nuestro espacio. 

Puente de Osma, pasado. Puente Nuevo, pasado. Puente Viejo y a muerte en el último Km.; Paseo del Carmen, Calle Palafox, Catedral a la izquierda, Calle Mayor y meta. sprint y a dos pasos de meta espero a mi compañero (sufrió como una puta perra preñá, pero aguantó como el campeón que es) le cojo la mano y entramos junto es meta: 1h 12’ 11”. Alegrón y subidón, subidón y recuerdo para los compañeros habituales de estas lides: Jorge Vidal y Andrés Soto que por lesión y motivos familiares no nos pudieron acompañar en esta ocasión.
Ducha, vuelta a la plaza para intercambiar “batallitas” con amigos y conocidos. Mientras que esperábamos la llegada del último corredor y la entrega de trofeos nos tomamos una cerveza con las sufridas familias que nos acompañan en esta peregrinación de pueblo en pueblo y de carrera en carrera. Entregados los trofeos nos dirigimos, juntos como hermanos miembros de la “religión” de las carreras al lunch ofrecido por la organización. El lunch merece capítulo aparte, sólo diré que no faltó de nada, de lujo, de vicio, pero como el que quiera saber que vaya a Salamanca, el que quiera catarlo que venga el próximo año.

Sólo me queda agradecer al CAP Arévacos, organizador de la prueba, a Jesús Valentín, una de las cabezas visibles y a todos los que intervienen de una u otra manera: los que se pelean con las casas comerciales para que tengamos de todo, a los que miden el recorrido, los que……………… y sobre todo a los voluntarios que se desviven porque no nos falte de nada. Señores faltan 356para la XV edición y promete ser APOTEÓSICA.

Gracias Andrés por tú pasión, comprensión y amor por este deporte...!! Muy pronto en Nordic Walking Series dedicaremos un amplio reportaje a Andrés y su lucha por participar en pruebas deportivas de  renombre en la modalidad de Nordic Walking..

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